Santiago del Estero, 1-11-11. (De nuestro corresponsal). A la Barra de Bolivia, más allá del Bien y el Mal, anuncio que "El Alacrán" nos revive la amistad. Podrás apreciarlo en el recorrido por nuestro sitio. Y te cuento la historia de cómo lo conseguí, y con qué propósito. Inicié el 2011 con 67 años cumplidos y viajé a Mar del Plata en compañía de mi señora Cecilia Canevari, con el propósito de conocer el mar y al mismo tiempo visitar a Tomás Coldaroli y su esposa, nuestra maravillosa Irene.
Como se comprenderá, estaba (estoy) sintiendo la necesidad de recordar (re-latir) los tiempos de la Bolivia, pero no sólo como una experiencia de mi propia vida sino como la de un colectivo, pues eso éramos y acaso somos o seremos, que es lo mismo.
Lo cierto es que en Mar del Plata me bañé una sola vez y visité tres a Tomasito, Irene y Eugenia, una de sus dos hermosas hijas. Una noche maravillosa cenamos en un restorán de primera, donde siempre nos lleva él. Otro día recorrimos la ciudad y su historia, y entre todo el humor y el amor que nos dispensaron, me entregó (en préstamo, y sólo a los fines de esta edición digital) un ejemplar de El Alacrán, periódico de la CUSC que vio la luz el 17 de octubre de 1959. Han pasado 52 años, con sus días y sus noches.
Esto le da al texto un valor historiográfico que no dejarán de advertir. Y me reservo una relectura para analizar sus artículos, todos escritos por el querido (inefable) Chino Mata, uno de los misteriosos personajes de nuestro tiempo.
Saludo hoy, a más de los nombrados, a Narciso Sebastián Carabús (Brummell) en Catamarca, Luis Boutigue (E-Type), Guido Mogro y Marta Goya en Buenos Aires, Héctor Maletta en Singapur (o Malasia, donde el hambre duele más), Ernesto Bavio en Paraná, Roberto Alberti en (¿donde estás? ayudame, que me olvidé el nombre de tu pueblo bonaerense), Raúl Bauso de Arrecifes, que descansa en Tucumán y gocé de su amistad hasta lo último, y del también inolvidable Darío Pelusso, a quien le debo un retrato.
Ojalá nos lean, también en el espacio vecino de la Casa Universitaria Federico Ozanam (CUFO), otros estudiantes magníficos: Ernesto Nanni en Junín, Patricio Griffin, Mito y Fito Fernández (oye Mito, ¿que sabes del flaco Saidman?), los Mallea, el flaco Gobato, Arturo y Tati Novillo (artista de alma, acompañó en guitarra a varios de nuestros grandes músicos), Julito (abogado e industrial de productos de belleza en la zona de Balcarce). No quiero olvidarme de los sanjuaninos: el Dr. Gómez y el CPN Lázaro (levántate y escríbenos muchacho).
En fin, no quiero abusar de mi memoria, ni de tu paciencia. Son éstas las noticias del día. (15:11 h.)
Como se comprenderá, estaba (estoy) sintiendo la necesidad de recordar (re-latir) los tiempos de la Bolivia, pero no sólo como una experiencia de mi propia vida sino como la de un colectivo, pues eso éramos y acaso somos o seremos, que es lo mismo.
Lo cierto es que en Mar del Plata me bañé una sola vez y visité tres a Tomasito, Irene y Eugenia, una de sus dos hermosas hijas. Una noche maravillosa cenamos en un restorán de primera, donde siempre nos lleva él. Otro día recorrimos la ciudad y su historia, y entre todo el humor y el amor que nos dispensaron, me entregó (en préstamo, y sólo a los fines de esta edición digital) un ejemplar de El Alacrán, periódico de la CUSC que vio la luz el 17 de octubre de 1959. Han pasado 52 años, con sus días y sus noches.
Esto le da al texto un valor historiográfico que no dejarán de advertir. Y me reservo una relectura para analizar sus artículos, todos escritos por el querido (inefable) Chino Mata, uno de los misteriosos personajes de nuestro tiempo.
Saludo hoy, a más de los nombrados, a Narciso Sebastián Carabús (Brummell) en Catamarca, Luis Boutigue (E-Type), Guido Mogro y Marta Goya en Buenos Aires, Héctor Maletta en Singapur (o Malasia, donde el hambre duele más), Ernesto Bavio en Paraná, Roberto Alberti en (¿donde estás? ayudame, que me olvidé el nombre de tu pueblo bonaerense), Raúl Bauso de Arrecifes, que descansa en Tucumán y gocé de su amistad hasta lo último, y del también inolvidable Darío Pelusso, a quien le debo un retrato.
Ojalá nos lean, también en el espacio vecino de la Casa Universitaria Federico Ozanam (CUFO), otros estudiantes magníficos: Ernesto Nanni en Junín, Patricio Griffin, Mito y Fito Fernández (oye Mito, ¿que sabes del flaco Saidman?), los Mallea, el flaco Gobato, Arturo y Tati Novillo (artista de alma, acompañó en guitarra a varios de nuestros grandes músicos), Julito (abogado e industrial de productos de belleza en la zona de Balcarce). No quiero olvidarme de los sanjuaninos: el Dr. Gómez y el CPN Lázaro (levántate y escríbenos muchacho).
En fin, no quiero abusar de mi memoria, ni de tu paciencia. Son éstas las noticias del día. (15:11 h.)
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